En la #Opión de Carlos Tizoc Mondragón Barrón.
Estimado lector, si usted me lo permite, hoy hablaré del dirigente del Partido Acción Nacional en el estado de Querétaro, un personaje que no deja títere con cabeza. Como decía mi abuelita: «¡Mira qué carajos! El burro hablando de orejas.» Y es que el chisme está buenísimo, pero puede salirle el tiro por la culata.
Cuando mi abuelita utilizaba esta frase popular se refería a esas personas que se quejan de algo, cuando ellas mismas hacen exactamente lo mismo o incluso peor. Sin duda, los dichos de antes siguen siendo una excelente referencia para poner el dedo en la llaga en cualquier momento.
Mientras el dirigente estatal del PAN amenaza con denunciar supuestos actos anticipados de campaña por parte de actores políticos de la Cuarta Transformación y Morena, pareciera que se muerde la lengua y sangra por la herida. Ahora ha señalado a la presidenta municipal de Cadereyta, Astrid Ortega, por presuntos actos anticipados de campaña. ¡Hágame usted el canijo favor! Da la impresión de que sus ojitos no alcanzan a ver los espectaculares, las bardas y la promoción que realizan quienes, desde hace tiempo, también se adelantan dentro de su propio partido.
Si realmente quiere poner orden o hacer señalamientos, sería interesante que empezara por poner el ejemplo y llamara la atención a sus propios militantes, quienes desde hace más de un año andan promocionándose por todos lados y realizando actividades de evidente proselitismo político en cada rincón del estado.
Dicen que el ejemplo arrastra. Sin embargo, hoy solo ve la paja en el ojo ajeno, mientras en el suyo carga una viga de varias pulgadas de grosor que, al parecer, no le permite ver con claridad. Y para muestra basta un botón: ahí están los espectaculares con la promoción de la ley que impulsa.
Solo le recuerdo que Santiago Nieto envió un mensaje muy claro en un video, donde pidió al PAN «bajarle dos rayitas» al golpeteo político que, asegura, continúan realizando, al tiempo que sostuvo que Querétaro será de la Cuarta Transformación.
También hemos visto que el doctor Gilberto Herrera sigue siendo blanco de constantes mensajes y ataques mediáticos. Sin embargo, lejos de debilitarlo, pareciera que esta situación lo ha curtido y fortalecido, desarrollando una piel de elefante blindada como la de un rinoceronte blanco.
Todo esto lleva al ciudadano común a pensar que, efectivamente, Morena continúa creciendo en Querétaro, pues el apedreo político parece concentrarse precisamente en aquellos personajes que muchos consideran con mayores posibilidades de competir o de convertirse en favoritos. Esa percepción también se refleja en el sentir de la ciudadanía, en las benditas redes sociales y en las conversaciones cotidianas.
Mientras algunos personajes de la política queretana reciben señalamientos relativamente moderados, sin tantos gritos ni sombrerazos, otros son objeto de una ofensiva que, paradójicamente, parece hacerlos crecer en lugar de debilitarlos.
Resulta llamativo que todavía no se hayan definido las candidaturas y ya existan personajes convertidos en tiro al blanco, con la intención de restarles posibilidades. A mi juicio, esa estrategia no está dando los resultados esperados, porque aunque intenten frenar el crecimiento de algunos, existen otros perfiles que podrían avanzar con mayor discreción y llegar fortalecidos por la Cuarta Transformación, como Ricardo Astudillo, el mismísimo Chema Tapia, Luis Humberto y otros más que continúan construyendo su proyecto político.
No podrán apedrear a todos. Alguno o alguna terminará encabezando el proyecto y, al final, lo único que provocará ese golpeteo mediático será la unión de fuerzas para enfrentar la contienda con mayor determinación.
Mi abuelita también decía: «Si eres libre de pecado, tira la primera piedra.» Y remataba, con más enjundia y bastante picardía: «Pero asegúrate de romperle la máuser, porque si lo dejas levantarse, te la romperá a ti y te dolerán las pompis de tanta nalgada con la vara de mezquite.»
Sin duda, mi abuelita era una mujer sabia.
Sabemos que la guerra mediática se intensifica cada día más y que quien se lleva, también debe aguantar. Después no vayan a llorarle a la mano que mece la cuna en la política queretana para pedir su intervención o mediación.
¿No cree usted, amigo lector?
