Querétaro, Qro.— El impacto de las obras en la carretera 57 llevó a vecinos de distintos fraccionamientos de Querétaro y El Marqués a acudir al Centro SICT Querétaro, donde entregaron un escrito para solicitar medidas que permitan reducir las afectaciones a la movilidad.
Habitantes de Zen Life I, Zen Life II, El Mirador, Rincones del Marqués, Provenza, Marsella, Aviñón y Casis expusieron ante la autoridad federal que los tiempos de traslado han aumentado de manera considerable durante las últimas semanas.
La situación, señalaron, ha obligado a miles de personas a modificar sus rutinas y salir de casa con mayor anticipación, sin contar con certeza sobre cuánto tiempo permanecerán en el tráfico antes de llegar a sus destinos.
Los retrasos ya tienen consecuencias que van más allá de la movilidad. Los residentes aseguraron que las largas horas en la carretera representan gastos adicionales para las familias, complicaciones laborales, pérdida de citas y una reducción del tiempo disponible para la convivencia familiar.
Durante la entrega del documento, los inconformes resumieron su demanda en una premisa: “El tiempo de los ciudadanos también vale”, al considerar que las afectaciones dejaron de ser una situación pasajera y se han convertido en un problema cotidiano para quienes utilizan esta vía.
Entre las medidas planteadas a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) se encuentra conservar el mayor número posible de carriles abiertos mientras continúan los trabajos, reforzar la señalización y aumentar la presencia de operativos viales en los puntos donde se concentran los congestionamientos.
También pidieron información puntual sobre el avance de las obras y las fechas previstas para su conclusión, con el objetivo de que los usuarios puedan anticipar sus desplazamientos y reducir, en la medida de lo posible, el impacto de los cierres y modificaciones viales.
Los vecinos enfatizaron que su intención no es frenar los trabajos sobre la carretera 57, sino que las intervenciones se desarrollen con mayor planeación y coordinación, tomando en cuenta las necesidades de quienes utilizan diariamente este corredor.
Como siguiente paso, solicitaron la instalación de una mesa de trabajo con autoridades federales para conocer de primera mano el estado de las obras, los plazos establecidos y las acciones previstas para disminuir las afectaciones a la circulación.
El reclamo vecinal pone nuevamente sobre la mesa el costo cotidiano de las obras para quienes dependen de la carretera 57. Ahora corresponderá a la autoridad federal definir qué medidas puede implementar para atender la movilidad y ofrecer mayor certeza a los usuarios mientras continúan los trabajos.

