Por Carlos Tizoc Mondragón Barrón. Presidente Vitalicio de la ARPCSJAC.
Se creó la Asociación por una sola razón,
que todos pudieran entrar sin ninguna restricción,
llegar bien preparados, con información de a montón,
y darle al pueblo entero certeza en la transmisión.
La Muerte al escuchar, luego luego se apuntó,
para tenerlos juntitos en el panteón más cercano
y festejar un año más de su fundación.
Al ver a tantos reunidos, se puso a registrar,
y cuántos agremiados se tenía y podría enterrar.
Aceves la invitó a certificarse en locución,
y la Flaca, aplicada, le agarró amor a la profesión.
Llegó Heydi a retarla pa’ un reportaje grabar,
y la Muerte, presurosa, ¡la mandó a resucitar!
Higinio también la retó y ella no se achicó,
¡derechito y sin permiso al cajón se lo llevó!
Quiso Juan Pablo sacarlo y se puso a negociar,
pero la Parca, por escrito, le negó el perdonar,
y por metiche y hablador, también lo fue a sepultar.
Gerardo, Esaú y Aguilera le entraron por vía judicial,
pero la Muerte trae influyentismo de ultratumba y letal,
y en un dos por tres los puso fríos, tiesos y formal.
Le entró al quite Pablo de Radio Uno, muy gallo y altanero,
pero no esperaba que la Flaca lo parara en la escalera y se lo llevó ahí mero.
Llamaron a Marichuy pa’ que calmara a la Flaca,
pero la huesuda con maña, con guadaña la enterró en la mañana.
¡Se los llevó a todos en bola, sin dejar ni una hilacha!
Y hoy las pañideras lloran por todos donde quiera.
Hoy descansa la Asociación si también líderes de opinión, y
entierran a Carlos entre llantos y a toda su agrupación.
La Muerte solo entró con una clara misión:
¡armar su propia planilla y llevárselos al panteón!
El único que se salvó fue Enoc, que se escondió,
igual que Maricruz, que a noticias corrió.
En el caso de Guadalupe, con una poesía escrita a la Parca convenció que aún le queda tiempo en su vida terrenal.
Hoy acá los lloramos, pero allá en el camposanto,
los esqueletos se ríen haciendo entrevistas tanto.
Entre eventos y festejos andan muy contentos,
¡porque al fin la Asociación ya tiene muertos por cientos!
Dicen que la Muerte los regresará cada año a festejar,
un año de noticias y resultados sin prisa para contar,
pues la Muerte será, de seguro, la próxima presidenta,
¡que quiere ser escuchada en la radio comunitaria, antes sepultada!
Una semilla sembró la magnánima Asociación
que hasta la fecha creció con toda la población,
hoy doblan campanas por aquellos buenos pioneros,
entre ellos se recuerda con cariño a Don Jesús Moreno.

