La discusión sobre restringir el acceso de niñas, niños y adolescentes a las redes sociales dejó de ser una propuesta aislada para convertirse en una política que distintos gobiernos analizan alrededor del mundo. Australia fue uno de los primeros países en establecer una prohibición para menores de 16 años y, desde entonces, otras naciones han planteado medidas similares.
En México, Querétaro se adelantó a esta discusión internacional. El gobierno estatal, encabezado por el panista Mauricio Kuri González, impulsó una reforma conocida como “Ley Kuri”, que establece restricciones para el uso de redes sociales entre menores de edad.
La legislación queretana no replica exactamente el modelo australiano. En el estado, los menores de 14 años tienen restringido el acceso a redes sociales, mientras que los adolescentes de 14 a 17 años necesitan el consentimiento de su padre, madre o tutor para registrarse como usuarios. La reforma fue aprobada por unanimidad en julio de 2025 por los 25 integrantes de la Legislatura local. (Legislatura Querétaro)
¿Qué dice la Ley Kuri sobre las redes sociales?
La reforma promovida por el gobernador Mauricio Kuri modificó disposiciones de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y del Código Penal de Querétaro.
Uno de sus principales puntos consiste en regular el acceso de menores de 14 años a las redes sociales y establecer que quienes tengan entre 14 y 17 años cuenten con autorización de sus padres o tutores para registrarse en estas plataformas.
Además, contempla mecanismos para que las empresas puedan identificar a usuarios menores de edad, así como medidas de protección relacionadas con la recopilación de datos personales, la moderación de contenidos y la seguridad de niñas, niños y adolescentes. (Legislatura Querétaro)
El gobierno de Querétaro justificó la iniciativa a partir de datos obtenidos mediante una encuesta aplicada entre noviembre de 2024 y febrero de 2025 a 16 mil 370 estudiantes de educación básica y 3 mil 583 padres de familia.
De acuerdo con esos resultados, 30 por ciento de los estudiantes dijo haber sido víctima de violencia digital, mientras que 84 por ciento de los padres manifestó estar muy preocupado por el uso de redes sociales de sus hijos.
Otro dato utilizado por la administración estatal fue que durante 2024 se atendieron mil 907 casos de estudiantes que solicitaron ayuda por situaciones relacionadas con bullying o ciberacoso, un promedio de aproximadamente 36 casos por semana. (Gobierno de Querétaro)
¿Por qué Querétaro decidió restringir las redes sociales?
El argumento central de la administración de Kuri es la protección de niñas, niños y adolescentes frente a fenómenos como ciberacoso, chantaje, suplantación de identidad, exposición a contenidos nocivos y otros delitos cometidos mediante plataformas digitales.
La iniciativa también se presentó en un contexto de preocupación por el tiempo que los menores pasan conectados. Datos difundidos por el gobierno estatal señalaron que algunos menores de 17 años destinan hasta cinco horas diarias a las redes sociales.
La discusión, sin embargo, no se limita al tiempo frente a una pantalla. El debate internacional se concentra también en el funcionamiento de los algoritmos, la exposición constante a contenidos, la recopilación de datos personales y las herramientas diseñadas para mantener a los usuarios conectados durante largos periodos.
Australia puso el límite en los 16 años
El caso australiano estableció un parámetro todavía más estricto. Desde finales de 2025, las plataformas alcanzadas por la legislación tienen la obligación de tomar medidas razonables para impedir que menores de 16 años utilicen sus servicios.
La medida involucra plataformas como TikTok, Instagram, Snapchat, YouTube, Facebook y X. Las empresas deben restringir o desactivar las cuentas de usuarios que no cumplan con la edad mínima.
Para hacerlo, las compañías pueden recurrir a diferentes mecanismos de comprobación. Entre ellos están la verificación de edad mediante documentos, la estimación de edad con tecnologías biométricas y la inferencia a partir del comportamiento digital del usuario.
El modelo australiano, sin embargo, también ha mostrado dificultades para aplicarse de manera efectiva.
¿La prohibición australiana está funcionando?
Uno de los principales cuestionamientos al modelo australiano es la capacidad de las plataformas y autoridades para impedir que los adolescentes continúen utilizando redes sociales.
El gobierno australiano informó que alrededor de 5 millones de cuentas de menores de edad fueron cerradas durante las primeras semanas posteriores a la entrada en vigor de la medida.
Pero las encuestas posteriores mostraron que el acceso no desapareció.
En abril, una encuesta realizada entre más de 700 adolescentes australianos encontró que solamente uno de cada cuatro jóvenes de 14 y 15 años permanecía fuera de las redes sociales.
Además, datos del regulador australiano mostraron que cerca de 70 por ciento de los padres cuyos hijos tenían cuentas antes de la prohibición todavía reportaban que sus hijos mantenían alguna cuenta.
Entre las estrategias utilizadas por algunos adolescentes se encuentran el uso de cuentas pertenecientes a adultos y herramientas tecnológicas como las VPN, que pueden utilizarse para ocultar la ubicación del usuario y evadir determinadas restricciones geográficas.
El debate también enfrenta a gobiernos y empresas tecnológicas
La experiencia australiana abrió una discusión sobre quién debe asumir la responsabilidad de impedir que los menores accedan a determinadas plataformas.
Los gobiernos sostienen que las compañías tecnológicas deben desarrollar sistemas más eficaces para identificar la edad de sus usuarios. Las plataformas, por su parte, han defendido las herramientas de seguridad que han incorporado para proteger a adolescentes.
El problema es que una prohibición puede generar nuevos desafíos: desde la necesidad de recopilar información para comprobar la edad hasta el riesgo de que los menores busquen mecanismos para evadir los controles.
Por ello, algunos gobiernos han optado por estudiar alternativas que no consisten únicamente en bloquear el acceso.
Francia y Reino Unido también preparan restricciones
Australia no es el único país que ha endurecido su postura.
Francia aprobó una legislación para restringir el acceso a redes sociales a menores de 15 años, con una aplicación prevista para 2027. Reino Unido, por su parte, ha planteado restricciones para menores de 16 años y analiza medidas adicionales relacionadas con funciones de las plataformas, como la reproducción automática de videos y los contenidos personalizados.
En Europa también se discuten sistemas de verificación de edad y mayores obligaciones para las plataformas digitales.
La Comisión Europea analiza, además, propuestas para establecer controles diferenciados según la edad. Entre las ideas planteadas se encuentran restricciones para menores de 13 años y medidas especiales de protección para adolescentes.
¿Qué diferencia a Querétaro de Australia?
Aunque ambos casos parten de una preocupación similar, las edades y las obligaciones son diferentes.
| Medida | Querétaro | Australia |
|---|---|---|
| Edad mínima | Menores de 14 años con acceso restringido | Menores de 16 años |
| Adolescentes | De 14 a 17 años requieren consentimiento parental | Menores de 16 años no deben utilizar las plataformas alcanzadas |
| Verificación | Se contemplan mecanismos para identificar a menores | Las plataformas deben implementar sistemas de comprobación |
| Impulso político | Iniciativa del gobernador Mauricio Kuri | Legislación federal australiana |
| Objetivo | Protección de niñas, niños y adolescentes | Reducir el acceso de menores de 16 años a redes sociales |
En Querétaro, además, existe un componente político particular: la reforma fue promovida por un gobernador emanado del Partido Acción Nacional (PAN), Mauricio Kuri, y posteriormente recibió el respaldo unánime de la Legislatura estatal. (Legislatura Querétaro)
Por ello, la llamada “Ley Kuri” se convirtió en uno de los primeros referentes en México de una política pública que busca intervenir directamente en la edad de acceso a las redes sociales.
¿Las redes sociales afectan la salud mental de los menores?
La relación entre el uso de redes sociales y la salud mental de niñas, niños y adolescentes continúa siendo objeto de debate científico.
Existen investigaciones que han encontrado asociaciones entre un uso intensivo de plataformas digitales y problemas como ansiedad, depresión, alteraciones del sueño, dificultades de concentración o exposición al acoso. También se han documentado riesgos relacionados con explotación sexual, extorsión y otros delitos cometidos mediante internet.
Sin embargo, la evidencia no permite establecer una relación sencilla de causa y efecto para todos los menores.
Una encuesta realizada entre alrededor de 30 mil niños europeos por investigadores vinculados con la London School of Economics concluyó que los resultados no permiten considerar que las redes sociales sean, por sí mismas, claramente seguras o claramente perjudiciales.
Otros factores también pueden influir en la salud mental de los jóvenes, como la presión académica, las condiciones familiares, el entorno social y una mayor capacidad para detectar y diagnosticar problemas psicológicos.
El reto: prohibir o regular
La experiencia internacional muestra que establecer una edad mínima no necesariamente significa que los menores dejen de utilizar las redes sociales.
El caso australiano evidencia las dificultades para comprobar la edad de millones de usuarios y evitar que adolescentes utilicen cuentas de terceros o herramientas para esquivar las restricciones.
Querétaro, con su Ley Kuri, optó por un esquema distinto al australiano: restringir el acceso a menores de 14 años y trasladar parte de la responsabilidad a padres, tutores y plataformas cuando se trata de adolescentes de 14 a 17 años. (Legislatura Querétaro)
El debate ahora se centra en determinar si estas medidas realmente reducen los riesgos para los menores o si simplemente trasladan el problema hacia nuevas formas de vigilancia, verificación de identidad y evasión tecnológica.
En México, mientras otros estados y autoridades federales analizan restricciones similares, Querétaro ya funciona como uno de los principales casos de referencia para evaluar hasta dónde puede llegar un gobierno en la regulación del acceso de menores al entorno digital.

